Oncle Jules

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EL W. C. FIELDS SILENTE






SALLY LA HIJA DEL CIRCO (Sally Of The Sawdust, 1925) 104 m.
 
Dirigida por: D.W. Griffith.
Guión de: Forrest Halsey, sobre la obra teatral "Poppy" de Dorothy Donnelly.
Fotografía: Harry Fischbeck y Harold S. Sintzenich (B/N).
 
Reparto: Carol Dempster (Sally); W.C. Fields (Profesor Eunstace McGargle); Alfred Lunt (Peyton Lennox); Eville Anderson (Juez Henry L. Foster); Elfie Shannon (Mrs. Foster).
 
Producida por D.W. Griffith para PARAMOUNT.


 
Sinopsis: Melodrama que narra la historia de Sally, bailarina en un circo muy chicazo; el propietario de esta modesta carpa sobre un ruedo con serrín es el adorable bribón pluriempleado como malabarista, charlatán de feria, carterista y corredor de apuestas Profesor Eunstace McGargle, (interpretado por W.C. Fields con sombrero de copa, bigote chaplinesco y pantalones a cuadros de minero).  Sally adora a su padre adoptivo: McGargle (la madre de Sally fue expulsada de su casa por su padre, un juez, cuando se casó con un "hombre de circo", muriendo más tarde y dejando huérfana a Sally). Sally es luchadora y fiel a McGargle, pero este parece albergar un sentimiento de culpa por mantenerla en el circo en lugar de permitir que disfrute con su rica familia en una gran casa y en un entorno educado. Cuando terminan de actuar en un carnaval celebrado en la ciudad donde viven sus abuelos ricos, McGargle aprovecha la oportunidad para "investigar" a la verdadera familia de Sally, con la idea de que se reconcilien con la muchacha. Pero al abuelo juez Sally le produce una inmediata aversión, no le gusta que sea una "show girl", mientras Sally está ocupada en sus amoríos con un hombre joven, guapo, rico y yá comprometido, hijo del hombre que ayudó a conseguir sus riquezas al abuelo. Corriendo exactamente la misma suerte que su "papaíto", arrestado por organizar una timba ilegal, Sally acaba también arrestada y encarcelada, mientras que Peyton es enviado fuera de la ciudad por sus padres con la esperanza de que se olvide de esa chica vulgar. McGargle comprende la difícil situación de Sally, yá que él es también un rehén de unos contrabandistas en una casa de campo lejana.
 


 
 W.C. Fields un debut sensacional, cuando el cine era todavia mudo, en un melodrama demasiado largo./ El mismo tema de todas las películas de D.W. Griffith, en una producción más familiar./ No es exactamente una comedia./ Historia dulce y divertida sobre el amor paternal, le falta algo de chispa y un golpe culminante./ Sentimental, inteligente, curiosa y muy agradable./ W.C. Fields y Carol Dempster, dirigidos por el pionero D.W. Griffith.
 

SALLY se estrenó por primera vez en la televisión pública en 1971 con la serie: "Los años silenciosos", presentada y organizada por Orson Welles, -gran fan, conocedor y valedor de Fields al que trató en sus comienzos-, es interesante observar cómo Welles hablaba cariñosamente de Fields, dirigiéndose a él como "tío Claude."  SALLY pasará a la historia como la película que abrió el camino al mundo de la comedia cinematográfica a un gran cómico, cercano y muy gracioso, llamado WC Fields.


 
 
 
En el apartado positivo:

Mucho se ha hablado en contra de Carol Dempster como actriz, pero su actuación aquí resulta adorable y cómica. Tenía 22 años en ese momento, interpreta a una adolescente, y su enfoque a la función es una combinación de gracia y torpeza que si bién no son totalmente convincentes, realmente destaca cuando está en pantalla -especialmente cuando baila-. No es una belleza, pero su sencillez, especialmente en los muchos momentos en los que muestra un cariño muy sentido por Fields, resulta muy conmovedora y enérgica.
 
Carol Dempster está muy bién en su papel, pero por supuesto yo estaba más interesado en ver a W.C. Fields. Hay algunos momentos específicos para que los fans de Fields disfruten: las fugaces tomas  de sus habilidades malabares, las reacciones y gestos sutiles del personaje mejorarán aún más en sus películas sonoras, el disfraz de bufón egocéntrico y el carrito de los  cacahuetes, que en realidad esconde un mueble bar, son momentos que sobrevivieron de sus días con el Follies Zeigfield.




Personalmente prefiero el cine sonoro de Fields pero estoy muy contento de que no se ha perdido para siempre este film.
 
Fue adaptada de la popular  obra "Poppy" (1923), de Dorothy Donnelly con Madge Kennedy y W.C. Fields y remakeada como "Poppy" (1936), con Rochelle Hudson y W.C. Fields.
Debido al éxito obtenido por "Sally la hija del circo", Griffith reúne de nuevo a Dempster y Fields en la desaparecida cinta: "That Royle Girl" (1925).



 
Mis momentos favoritos:

-Al tratar de despistar a la policía, Fields sale de su escondite disfrazado de indio, envuelto en una manta, paseando hacia la cámara, tranquilamente, mientras se fuma un puro.
-Fields, completamente empapado, se mete en una caldera para que se le seque el traje y se queda encerrado en ese horno al rojo vivo.
-Fields rebotando por una colina en un cacharro movil que maneja como si fuera un caballo desbocado, golpeando el auto loco con una fusta de montar -escena frustrada al mostrar en montaje paralelo la floja secuéncia con Sally tratando de escapar de la sala de un tribunal-.
 



 
En el apartado negativo:

Buster Keaton contaba que odiaba este tipo de película en la que una línea de diálogo ("Esta es tu nieta" -en este caso-) pondría fin a la película. Simplemente no se vé sincero.




 
He visto varias películas de Griffith además de Intolerancia, Way Down East, El nacimiento de una nación, Broken Blossoms, Corazones del mundo y Las dos huerfanitas. Tengo que decir que la mayoría de sus películas son muy previsibles, no estoy hablando sólo de los consabidos finales felices, es previsible todo -las tramas folletinescas y melodramáticas, la interpretación de todos los actores (de mucho prestigio todos) está forzada como si los personajes fueran meras caricaturas, escenas muy extendidas, una excesiva dependencia de los subtítulos para contar la historia, los ángulos de cámara mismos (muy fijos), etc. Sólo hay que  comparar el trabajo de Griffith con otras películas de la misma época (Von Stroheim, King Vidor, Buster Keaton) y se vé una diferencia inmediata en la calidad de la dirección. Griffith parecía no querer tomar  arriesgarse y puede que esto fuera lo que le costó su carrera. Tengo que decir que "Sally la hija del circo" es técnicamente y estéticamente muy superior a cualquiera de las anteriores películas de Griffith antes citadas.




Pero todo resulta muy falso y cursi. La película está muy estirada y se mueve a un ritmo muy lento -las escenas largas son tan aburridas como esperar un tren que lleva retraso en un andén-. Muchas de las escenas son muy repetitivas y excesivamente largas. Después de ver unos pocos minutos de  escenas de circo o la escena de la sala de tribunal, uno se dá cuenta de que este es un proyecto mal envejecido. Me pareció que esta película podría haber durado la mitad sin afectar la historia en absoluto. Había un montón de errores de continuidad, -cosa común para las películas de su época, y especialmente en la obra de Griffith-. La calidad de la imagen es sorprendentemente buena. Los ajustes del fondo y el trabajo de cámara fueron mucho mejor realizados que otros trabajos anteriores de Griffith mucho más reputados.




Esta película simplemente no emociona -es tan fría como lo son: "El nacimiento de una nación" y "Huérfanos de la tormenta"-. El suspense no se produce nunca y las coreografías no están bien hechas: la fuga de Sally de la sala del tribunal carece de credibilidad, incluso para tratarse de una comedia. ¿Cómo toda una multitud de gente en un local cerrado no pueden agarrar a una chica? En general, vale la pena de ver desde una perspectiva histórica, pero si usted está buscando una buena historia, evítela.




Tristemente se nota aquí que los días de gloria D.W. Griffith ya habían pasado. Griffith nunca fue realmente un director de comedia. Él no parece tener la suficiente confianza en sus intérpretes y deja que ellos hagan sus cosas esperando obtener resultados. El aire general de irreverencia no impide que la cinta se vuelva demasiado empalagosa.
 



Trailer de SALLY LA HIJA DEL CIRCO http://youtu.be/Ns1xiK43SNw
La película entera http://youtu.be/Lhm8MysL8oA

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Las estrellas y el director de "Sally la hija del circo", es decir, Carol Dempster, W.C. Fields y D.W. Griffith, se reunieron de nuevo en "That Girl Royle" ('Esta es la chica Royle', 1925).
 
Sinopsis: Dempster encabeza el reparto interpretando a Daisy Royle, la hija de un ladrón de poca monta (Fields, por supuesto). Su novio, el músico de jazz Fred Ketlar (Harrison Ford -no el que todos conocemos-) está implicado en el asesinato de su esposa y nuestra heroína también cae bajo sospecha. El fiscal de distrito Calvin Clarke (James Kirkwood), asignado para investigar el caso de Daisy, no puede evitar enamorarse de la chica. El enamoramiento es recíproco y ella se dispone a demostrar que es digna de su afecto. Valiéndose de un disfraz, Daisy trata de averiguar por su cuenta quién era el responsable del asesinato de la señora Ketlar. Cuando casi se encuentra atrapada por el asesino real, Daisy logra escapar con la ayuda de un conveniente ¡ciclón! A pesar de todo, su padre no se regenera y continúa tratando de estafar a cuantos primos caen en sus manos.

Este film de duración excesiva (110 minutos), 'Esta es la chica Royle' se considera por ahora una película perdida, por lo que es difícil determinar la magnitud de las afirmaciones de W.C. Fields, -quien siempre fué un detractor del llamado 'toque Griffith' -; el genial cómico decía de esta película que: "era algo así como una clavija cuadrada en un agujero redondo".
 
 

 
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EL VIEJO JUEGO DEL TRILERO (It´s The Old Army Game, 1926). 105 min.
 
Dirigida por: A. Edward Sutherland.
Guión de: J.P. McEvoy, W.C. Fields, William LeBaron, Thomas J. Geraghty, J. Clarkson Miller y Ralph Spence, basado en personajes de "The Comic Supplement" por Joseph P. McEvoy.
Fotografía: Alvin Wyckoff (B/N).
 
Reparto: W.C. Fields (Elmer Prettywillie); Louise Brooks (Mildred Marshall); Blanche Ring (Tessie Overholt); William Gaxton (George Parker); Mary Foy (Sarah Pancoast); Mickey Bennett (Mickey); Elise Cavanna (mujer miope); Josephine Dunn; Jack Luden; George Currie.
 
Producida por: William LeBaron para PARAMOUNT.


 
Sinopsis: Aquí Fields es Elmer Prettywillie, un boticario de un pueblo de Florida que detesta a toda su familia (una hermana y un sobrino) y a una solterona local en particular y al populacho en general. Con la única que tiene una buena relación es con Louise Brooks, que trabaja en su tienda. (En la mayoría de las películas de Fields, o está soltero, o tiene una hija adulta, o una niña muy pequeña).

 
En una trama secundaria, un vendedor de bienes raíces (William Gaxton) llega a la ciudad y se enamora de Brooks. Habla con Fields para que le dejé usar su tienda para vender lotes inmobiliarios de la ciudad de Nueva York. Por supuesto Gaxton es arrestado y Fields se siente obligado a devolver el dinero a todos los "inversionistas" que han sido timados.

 
Como en ¡VAYA REGALO!, hay una escena en la parte de atrás de un porche de atrás, donde Fields trata de dormir mientras una familia persistente y odiosa (Mary Foy y Mickey Bennett) se lo impiden. Esta versión también cuenta con una escena de picnic prolongada en los terrenos de una finca privada y con Fields molestando al tráfico de N.Y.C. (yendo en sentido contrario por una carretera de sentido único), tratando de corregir los errores del Gaxton.





Por supuesto Gaxton es liberado y los inversores de todo serán ricos, así que cuando Campos regresa a la ciudad y ve a la multitud, tiene miedo de ser linchado. Esto lleva a una escena de persecución al final de la cual Fields ingresa voluntariamente en la cárcel para huír de un matrimonio concertado con una solterona de mediana edad muy cursi.
 



 
  W.C. Fields en un film mudo perdido y encontrado, y una radiante Louise Brooks.

  En su libro de 1967 "El arte de W.C. Fields", el historiador de cine William K. Everson lamenta la aparente pérdida de gran parte de las películas silentes de Fields. En un capítulo dedicado a las ocho películas mudas que Fields rodó para Paramount desde 1926 hasta 1928, Everson escribió: "De esas ocho películas, no se sabe de ninguna que haya sobrevivido", fotos y carteles de la mayoría de esas películas decoran el libro de Everson, cuyas páginas son como recordatorios fantasmales de películas que el historiador creía desaparecidas para siempre.




Eso fue entonces, desde que el libro de Everson fue publicado han aparecido copias de cuatro de esas ocho películas: "¿Este es tu padre?" (So's Your Old Man), "Loco de Atar" (Running Wild) -dirigidas por Gregory La Cava-; y "El Viejo Juego del Trilero". (La película número uno en el grupo de las ocho que a los historiadores cinematográficos realmente les gustaría tener en sus manos es "That Royle Girl", que fue la segunda colaboración de Fields con D.W. Griffith, -la primera es "Sally la hija del circo"-).



 
 
 Fields comenzó en el cine con un par de cortos en 1915, pero no tuvo éxito; en 1924 consiguió un papel pequeño pero efectivo en JANICE, junto a Marion Davies. Finalmente consiguió un papel protagonista en un largometraje, al año siguiente, en SALLY, LA HIJA DEL CIRCO, -una versión de su gran éxito en los escenarios "Poppy"-; desde entonces apareció con bastante regularidad en películas mudas hasta casi al final de estas, en 1928.




 El cine mudo no era el elemento dónde W.C. Fields se sentía más a gusto, pero EL VIEJO JUEGO DEL TRILERO no deja de ser un regalo para sus fans, mostrandonos las primeras versiones de las rutinas que más tarde perfeccionó en sus clásicos sonoros: EL FARMACÉUTICO, (1933) y ¡VAYA REGALO!, (1934). El gran hombre se ve muy joven aquí, todavía debe rondar los 45 años, y vá muy elegante con sus pantalones a cuadros y su sombrero de paja; -a pesar de que también úsa el bigote chaplinesco lamentable que llevaba en todas sus comedias mudas-.
 
Como en "Los cuatro cocos", el debut en el cine de los hermanos Marx, la trama de esta película se inspira en el auge de las inversiones en el suelo de Florida; un tema de gran actualidad en la década de 1920. EL VIEJO JUEGO DEL TRILERO es una sátira dónde: en lugar de encontrar a los neoyorquinos comprando tierras baratas en Florida, nos encontramos con que los residentes de Florida están compran bienes raíces barato en Nueva York! En cualquier caso, las películas de Fields nunca tienen que ser juzgadas por sus estrafalarios argumentos, son las secuencias gag´s las que cuentan.
 
 
Mis momentos favoritos:
 
Los aspectos más destacados de esta película incluyen los intentos repetidamente frustrados nuestro héroe de echar una siesta en su patio trasero -y una confrontación bastante desagradable con un bebé molesto en un cochecito-, un picnic en el jardín de una finca lujosa en el que parece que haya pasado un huracán, y las dificultades de circular por el centro de Manhattan. Esta película es, básicamente, un precursora de la hilarante película ¡VAYA REGALO!, -la escena de porche es una especie de ensayo general para una secuencia inmortal de este film de Norman Z. McLeod-, pero la versión muda sufre en comparación con el remake sonoro, dónde gran parte del humor depende de las bruscas e irritantes ráfagas de ruido, así que por su propia naturaleza esta rutina escénica -representada por primera vez en los escenarios- no era ideal para el cine mudo.





Como la mayoría de material de W.C. Fields la historia es una mezcolanza de varias fuentes y sus propias rutinas en los escenarios. Aquí se basó en una obra de teatro vodevilesca que partía de un anexo de un periódico titulado: "El Suplemento de Historietas."
 
EL VIEJO JUEGO DEL TRILERO no es realmente una comedia, sino una película con escenas cómicas, algo pesada en cuanto al melodrama sentimental. Fields no se convirtió en un comediante reconocido hasta el cine sonoro, donde fué recortado el melodrama en sus películas y su famosa voz ronca por fin le dio una personalidad cinematográfica. En sus décadas de carrera en los escenarios se dedicó principalmente a ejercer como malabarista y mimo.



 
En el apartado positivo:
 
Sin embargo, Fields aquí está sin duda impresionante (como lo está en SALLY, LA HIJA DEL CIRCO), pero la trama deslavazada de este film no ayuda mucho. Louise Brooks está simplemente impresionante como la chica que está de dependienta en la farmacia. Mary Foy está bien. Mickey Bennett es un mocoso, y el Blanche Ring resulta muy graciosa como la solterona medio majara que suspira por Fields. También resulta muy graciosa Elise Cavanna, como la mujer miope que quiere comprar un sello de 2 centavos.
 
La comentada escena en la parte trasera del porche es un prodigio de imaginación y técnica, el sonido se intuye claramente: En dicha escena, cuando Fields está tratando de dormir en un columpio y un niño se sitúa cerca de él y le chilla al oído, yo podía oír su berrear taladrándome el cerebro.




En el apartado negativo:
 
Una pequeña queja que tengo sobre 'EL VIEJO JUEGO DEL TRILERO' es que el carácter de Fields parece ser muy cambiante de una escena a otra. En una escena, él es un blandengue que no se atreve a cobrarle a una mujer muy mandona los dos centavos de un sello que ella ha comprado y en otra tan buen punto acerca peligrosamente al bebé de su hermana a un balcón para ver si se cae, como  le quita un imperdible enorme de la boca para que no se atragante. En otra es un estafador que tima a sus clientes del Drugstore, y en otra es un vulgar bufón y un tonto del culo que no conoce el significado de "prohibido el paso", que traga como un cerdo mientras habla, echándole las migas en la cara a su sobrino y que pide mirar la hora en un carrillón porque no lleva reloj de pulsera.

 
 
 
 
No estoy diciendo que un personaje de una película cómica no puede mostrar diferentes facetas, o que nunca nos pueda sorprender con algún rasgo o habilidad ocultos, pero Elmer Prettywillie parece estar sufriendo de trastorno de personalidad múltiple. A lo mejor si Filds hubiera usado su voz en esta película podría haber cosido todos estos retales tan dispares, como lo hizo en los remakes sonoros de este filme "El Farmacéutico" en 1933 y "¡Vaya Regalo!" en 1934. La subtrama romántica entre la preciosa Louise Brooks y el guapo William Gaxton es otra película aparte que amenaza demasiado a menudo con separar la propia película por la mitad.




Por cierto, casi al final Fields tiene un encuentro con un conductor que se lleva el traje judío estereotipado, completado con un gorro kipá y la barba entrecana. Por suerte, y sorprendentemente, el encuentro resulta ser benigno, sin el humor étnico tan torpe que estropea tantas comedias de la época. El caballero del kipá conduce un carro de chatarra tirado por una mula, y cuando Fields tiene problemas con su coche el caballero intenta ayudar. La situación no termina bién, pero la culpa es sólo de Fields.




Los aficionados al teatro de Broadway estarán interesados en saber que el galán es William Gaxton, más conocido por su actuación en el escenario con el musical de Gershwin "Of Thee I Sing", pero Gaxton nunca tuvo mucha suerte en su carrera en el cine y, francamente, en este papel no se esfuerza. Por otra parte, se enfrentaba a una competencia formidable, no sólo por parte de Fields, sino también por parte de su co-protagonista: Louise Brooks. Una ventaja importante de esta película es ver a esta hermosa chica en su mejor momento. Hay una escena memorable en la que Brooks y Gaxton se saltan una comida campestre para poder retozar en el bosque. Cada primer plano de Louise vale la pena de ver -es decir, si usted puede encontrar una copia de esta película-. Como muchas cintas de W.C. Fields, EL VIEJO JUEGO DEL TRILERO no está disponible fácilmente en cualquier formato. En cualquier caso, ¡he aquí una película a recuperar y redescubrir!




La versión que tengo poseé una excelente impresión, a partir de una proyección que tuvo lugar en Oregon, es de 105 minutos y cuenta con una buena partitura, interpretada al piano en vivo por Keith Taylor. Esta película se consideró perdida durante muchas décadas, pero la impresión que me causó fué muy agradable.

 
 

 
Esta fue la primera vez que ví una película de Louise Brooks en una película, y todo lo que puedo decir es: ¡Guau!. Como joven ayudante de Elmer Prettywillie, Brooks  irradia positividad desde la pantalla sin siquiera intentarlo. En una escena está enfundada en un traje de baño, apoyada en un árbol, la cabeza echada hacia atrás, los ojos cerrados y tratando de reparar su corazón roto, Brooks está obviamente posando (o pretende hacerlo) para la cámara, pero una cosa que podría parecer ridícula la hace tan bien que es imposible no empatizar con ella. (El director fue Edward Sutherland, que estaba casado con Brooks en el momento en que se hizo esta película, su matrimonio duró sólo un par de años.)

 
 


En su libro sobre Fields, Everson dijo que "'EL VIEJO JUEGO DEL TRILERO' no fue recordada con gran entusiasmo por Brooks". En su propio libro, "Lulu in Hollywood", Brooks, recordando su trabajo con Gaxton, dice con candor mordaz que: "sabía ya entonces que nuestras escenas amorosas en una comedia de Fields no significaban nada." ¿Pero Brooks jamás llegó a ver "EL VIEJO JUEGO DEL TRILERO"?; resulta dudoso. En su libro de 1982, publicado tres años antes de su muerte, Brooks dijo que no la había visto. Es una pena, no sólo se pendió una cinta verdaderamente divertida de W.C. Fields, también se perdió a una actriz  joven, encantadora y con un corte de pelo al estilo paje que iluminaba la pantalla cada vez que aparecía.





Hoy en día existe la posibilidad de ver la película lo más cercano a la "velocidad normal" que ha sido posible, lo cual supone una ventaja en términos de presentación.
  



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¿ESTE ES TU PADRE? (So's Your Old Man, 1926) 67 min.
 
Dirigida por: Gregory La Cava
Guión: J. Clarkson Miller, Howard Emmett Rogers y Julian Leonard Street sobre el relato de este último: "Mr. Bisbee's Princess".
Fotografía: George Webber (B/N).
 
Reparto: W.C. Fields (Samuel Bisbee); Alice Joyce (Princesa Lescaboura); Charles 'Buddy' Rogers (Kenneth Murchison); Kittens Reichert (Alice Bisbee); Marcia Harris (Mrs. Bisbee); Julia Ralph (Mrs. Murchison); Frank Montgomery (Jeff); Jerry Sinclair (Al); William 'Shorty' Blanche (secuaz); Frederick Burton (Senador); Charles Byer (Principe Lescaboura); Walter Walker (Alcalde de Waukegus).
 
Producida por: Carl Laemmle Jr. y William LeBaron para PARAMOUNT.


 
Sinopsis: Un ensayo general para ¡Qué me dices! de 1934. Las parcelas de gags son casi idénticas: en ambas películas Fields vive en un pequeño pueblo y desempeña el papel de un inventor bebedor -Sam Bisbee-, cuya hija inicia una relación sentimental con el hijo de una altiva familia, son los más ricos de la ciudad. En ambas películas, Bisbee está desarrollando una invención relacionada con el mundo del automóvil, con la que cree que va a hacer una gran fortuna: en este caso es un parabrisas irrompible. En ambas películas viaja en tren a la gran ciudad para demostrar su invento a posibles inversores, y en ambas ocasiones las demostraciones fallan debido a accidentes; aunque las invenciones son originales. Después de un interludio con Bisbee tratando de suicidarse debido a su desesperación, este finalmente se redime, asistido por una simpática princesa que conoce durante su viaje en tren.
 
 
 
 
Una de las mejores películas de W. C. Fields./ Sam Bisbee y la realeza.
 
Esta es una película difícil de encontrar, sin embargo es una  de las comedias silentes más satisfactorias de Fields. Es cierto que Fields no encontraba en su mejor elemento dentro del cine mudo, privado de sus conclusivos murmullos y extraños juramentos, pero sus mejores películas de los años 20 (es decir, ésta que nos ocupa EL VIEJO JUEGO DEL TRILERO) resultan muy peculiares y divertidas, y también de interés ya que cuentan con las primeras versiones de las rutinas y gags más tarde perfeccionó en sus grandes comedias de la década de los 30.
 
 
 
 
W.C. Fields es la atracción principal con el papel que desempeñó muchas veces de marido frustrado. El propio Fields rodó un remake sonoro de esta película titulado: "¡Qué me dices!" (1934) -una joya subestimada-; y también utilizó su rutina de golf en el corto sonoro: "Un Golfante de Campeonato" (1930); -una mejor representación de la escena de golf-.
 
 
 

Mis momentos favoritos:
 
Si te gusta W.C. Fields, esta película es sin duda un clásico. Yá en el primer cuadro vemos a un Fields ebrio que intenta entrar en su casa, tranquilamente, sin molestar a su esposa. Los sucesivos problemas que encuentra en su camino, -debidos a su estado de ebriedad-, son nada menos que hilarantes. Hay otros varios buenos momentos muy regocijantes y la secuencia de campo de golf no se puede perder. En suma, una muy buena representación de humor de Fields.
  
 

En el apartado positivo:
 
Uno de los momentos más destacados es la secuencia del tren, cuando el fracaso de su invención provoca en Sam Bisbee un deseo suicida, que -por suerte para él- se ejecuta con ineptitud. Aquí el ritmo se ralentiza un poco, pero aún así, la mayor broma no la hace Fields, sino un espectador que hace un chiste amargo. ¡Qué extraño que uno de los mejores chistes en un film de W.C. Fields sea dicho por alguien que no es la estrella principal! (Otra gran broma la inspira una pregunta formulada por la Sra. Bisbee más adelante; -Fields siempre fue muy generoso con los actores de reparto-).




En el apartado negativo:

La versión muda es algo más rápida de ritmo, pero esta rapidez no es del todo buena para W.C. Fields, que requiere un ritmo pausado y metódico para el impacto total de sus rutinas, mientras que esta película al tener un ritmo rápido, no le deja trabajar paulatinamente el humor que asociamos con su mejor trabajo.




Existen varias versiones filmadas de la rutina de golf -la mejor escena de lejos-, esta fue originalmente fué introducida por Fields en su etapa de las Ziegfeld Follies. Gran parte del humor de esta escena proviene de las distracciones e interrupciones que echan a perder su concentración, algunas de las cuales implican ruidos repentinos y no esperados que, en esta versión, no podemos oír. 
 


 
Más allá de las rutinas de comedia y gags visuales, esta película ofrece una mirada atmósferica a la vida en una pequeña ciudad de América, un pueblo formado por escaladores sociales, chismes, snobs en mocasines y un patán adorable, que inexplicablemente se llama Sam Bisbee. En resumen, que ¿ESTE ES TU PADRE? es una de las mejores películas de W. C. Fields; un disfrute seguro para los fans de Fields y para los aficionados a la comedia muda. En el reparto encontramos al guapo joven Buddy Rogers en su primera película, a William Blanche, que trabajó junto a Fields en los escenarios y apareció en algunas de sus comedias mudas. Y a Alice Joyce, una prominente estrella en décadas anteriores que se acercaba el final de su carrera en este momento, interpretando a la Princesa Lescaboura; una presencia digna e imperturbable. En una escena muy humana y memorable: la señorita Joyce, toda una princesa, condesciende en visitar un humilde espectáculo de vodevil, y disfruta de lo que vé más de lo que había imaginado.
 


 
La escena de Fields con el loro la versionó Blake Edwards en "THE PARTY" (1968).






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LOCO DE ATAR (Running Wild, 1927) 68 min.

Dirigida por: Gregory La Cava.
Guión de: Roy Briant, sobre una historia de Gregory La Cava.
Fotografía: Paul Vogel (B/N).

Reparto: W.C. Fields (Elmer Finch); Mary Brian (Elizabeth Finch); Marie Shotwell (Mrs. Finch); Claude Buchanan (Dave Harvey); Frederick Burton (Mr. Harvey);  Barnett Raskin (Junior); Frank Evans (Amos Barker); Edward Roseman (Arvo el hipnotizador); J. Moy Bennett (Mr. Johnson); Tom Madden (camionero); John Merton (policía) y el perro Rex.

Producida por: Carl Laemmle Jr. y William LeBaron para PARAMOUNT.



Sinopsis: Elmer Finch (W.C. Fields) es un buenazo, se casó por segunda vez y lleva trabajando durante veinte años en una empresa como contable. Sin embargo, no es respetado ni por su esposa, ni por su hijastro, ni siquiera por su perro. En su trabajo, su jefe y sus colegas le dán un trato abusivo, y los clientes tampoco le respetan. Es un calzonazos que tiene miedo hasta de los bordillos de las aceras, lleva una vida miserable -con efectos cómicos- compartida únicamente con su hija, interpretada por una excelente Mary Brian. El complejo de inferioridad extremo que sufre Elmer lo ha mantenido sumido en el mismo trabajo aburrido durante 20 años, sin promoción o aumento de sueldo, ya que es demasiado tímido para acercarse a su jefe, -excelente Frederick Burton, especialmente en la parte final-. Todo esto lleva a un final abrupto, debido a que Finch encuentra una herradura, -aquí en un guión inteligentemente construído, es dónde el azar controla los acontecimientos-, y Elmer tiene una oportunidad para revisar su vida fallida. La segunda mitad de la película se convierte en gran farsa, (la vida de Elmer cambia cuando accidentalmente es hipnotizado y cambia su actitud transformandose en un león), con un Fields muy delgado y extremadamente enérgico no para quieto ni un momento, con su espasmódico cuerpo y su gran expresividad facial dá a a todos sus verdugos  -en una larga y fantástica secuencia de acción- todos los correctivos que el guión requiere.
 


 
El Fields más dinámico en una cruel comedia muda./ Así no es como quiero recordar al gran hombre./ Un problema de arranque en una historia inadecuada para Fields, por no hablar de un tono agrio que no alivian los ocasionales destellos de humor./ Del masoquismo al sadismo./ No se muestran los rasgos más atractivos y entrañables de W. C. Fields.
  

 

 
En el apartado positivo:

Este film tiene partes de la personalidad de Fields mucho más desarrolladas que en las películas sonoras de este actor, -pues era bastante más viejo y menos ágil en llos años 30 y 40-;  pero el film carece de uno de los grandes factores en un film de W. C. Fields: su voz.
  
"Running Wild" es una comedia excelente, con un gran guión y grandes actuaciones. El comienzo es muy dramático para tratarse de una comedia, pero cuando Elmer es hipnotizado, el film se vuelve muy divertido. El perro es muy gracioso y en él recae la gran responsabilidad de interpretar la mayoría de las mejores secuencias, y su hijastro Junior (Barnett Raskin) es increíblemente divertido y estimulante. Muy irónica y divertida.

 



 Se desarrolla muy poco a poco (aunque la escena de apertura de ejercicio es una sátira divertida de los programas de radio de ejercicios gimnásticos de la época), pero una vez que Fields es hipnotizado y se transforma en un león, realmente se sale. Buen elenco de apoyo, especialmente a su hijastro (Barnett Raskin como Junior) y el perro Rex.
 
La historia está adornada con una partitura espléndido tocada con órgano, escrita e interpretada por el siempre confiable Gaylord Carter, y está bien escrita y dirigida por Gregory La Cava, que continuó en el cine sonoro ofreciendo clásicos inolvidables como MY MAN GODFREY o STAGE DOOR.


 
 

En el apartado negativo:

El tema me pareció desagradable y sólo rara vez divertido. Tal vez el principal problema era que en las primeras escenas Elmer Finch está tan completamente degradado que, aunque podamos tenerle lástima, es demasiado desesperante como para servir de material apropiado, incluso para una comedia. No es divertido ver a W.C. Fields interpretando este personaje. En algunas de sus películas posteriores sonoras a veces Fields hacía de marido calzonazos, pero aún conservaba una pizca de dignidad y también dominaba sus impulsos violentos, o hacía una rebelión anárquica mucho más coherente con el personaje presentado inicialmente. El impulsivo y salvaje personaje de Fields está tan derrotado que resulta muy desalentador ver como en la primera mitad de la película Elmer asimila múltiples humillaciones hasta el punto de ser un masoca. Sin embargo, una vez Elmer inadvertidamente se convierte en un león, la película cambia el masoquismo por el sadismo y hace lo que muchos hemos soñado hacer: un gusano se transforma en un ser con un comportamiento tosco y violento. Ahora, en vez de ser servil, Elmer se calza unos guantes de boxeo y reparte cera a mansalva, golpea e insulta a sus compañeros, a los clientes, al consejo de administración; y por lo general se comporta como un matón borracho. Cuando llega a casa le levanta la voz a su mujer y le retuerce el cuello a su hijastro, por ninguna razón en particular, sólo para demostrar quién es el jefe. Y sin embargo, esto deslumbra a la esposa de Elmer esposa, y la hija ahora le dice que es "maravilloso"; al parecer están destinados a pensar de la misma tanto el manera el padre y la hija como la familia adoptiva del segundo matrimonio de Elmer. Después de que el Hipnotizador Arno finalmente aparezca y elimine el hechizo de Elmer se nos da a entender que él va a moderar su comportamiento en el futuro sin dejar de ser más asertivo. Está bien, pero esta promesa en el último minuto no nos deja muy satisfechos cuando Elmer vuelve a perseguir a Junior para darle otra brutal paliza. (Lamentablemente esta es la imagen que a Fields le congratulaba dar de sí mismo).





En 1930 Harry Langdon hizo una versión de dos bobinas de esta historia titulada "The Shrimp" ('El Camarón'), y aunque Langdon era un cómico más apropiado para un material como el que nos ocupam el problema que tiene el remake es el mismo que el del film original: el protagonista se balancea entre dos personalidades extremas, ninguna de las cuales es aceptable ni siquiera en una comedia.



"Running Wild" entera http://youtu.be/WVW_lhu3ltk

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